"Mario Planet: permitido cruzar" por David Ponce (Chile-El Mercurio)
Fue un rock de otro lugar el que Mario Planet cantó en Santiago de Chile en 1986, cuando trajo una canción sobre una niña del 62 que recién llegó de París, con el pelo la mitad azul y lista para bailar el rock. Era una canción de Upa! y eran varios cruces juntos al mismo tiempo.
Uno era geográfico, entre París, donde Planet venía de pasar una temporada reciente, y Santiago, una capital entonces oscurecida por el estadio de sitio. Y otro era temporal, entre unos años '80 en los que la new wave fue la primera expresión pop en patentar la nostalgia como un recurso creativo, entonces sorprendente, hoy usual, y los años '50 o '60 a los que parecía remitir esa canción. Planet escribía el manual de la vía chilena a la new wave, con una chica del '62 y un ritmo de rock and roll, el mismo año y el mismo ritmo de la rocanrolera orquesta de los Ramblers.
Hoy Mario Planet sigue cruzando lugares. En "Ojos presos", la canción que da el título a su primer disco personal, acuña palabras como "indescriptable", que debe ser alguna improbable cruza entre francés y español, y cruza también el rock de un chileno transplantado en Francia con el rap callejero de unas genuinas rimas germinadas en el hip-hop parisino, es decir muy cerca de África, otro lugar al que el mismo cantante dedicó una música en 1986. Mestizaje e hibridación, palabras afines a la idea de post-modernidad que empezaba a rondar hace veinte años, siguen dando frutos concluyentes.
Planet cruza por el mundo y por su historia. Radicado en Francia desde comienzos de los '90, su voz sigue siendo la de un cantante chileno, no muy grave y a menudo confiada al susurro, y su ejercicio es el de un cantautor latinoamericano, con bases digitales pero con guitarra eléctrica, electroacústica o de plano acústica, de modo que estas canciones también pueden ser guitarreadas en la intimidad y hasta en la precariedad si hace falta. Y se supone que su primera escuela fue la de rockeros progresivos como King Crimson en los años '70, pero aquí se oye sobre todo la marca de haber crecido tocando rock, más que con afán de ostentar, con urgencia por decir.
Son guitarras simples, cuando el cantante propone un riff y también cuando inventa un solo. Canciones completas se basan en apenas dos acordes. Y si el disco empieza con un símbolo chileno universal como las últimas palabras del Presidente Allende, pasa luego por sonoridades latinoamericanas como las de un tiple siempre luminoso y se aproxima de un modo cada vez más evidente a las referencias orientales que aparecen entre Shiva y unas notas de sitar. Hay veinte años de por medio entre esa canción del '86 sobre una niña del '62 y estas nuevas composiciones, pero hay una línea en común. Esa melodía se llamaba "Rock de París", de hecho. Y esto es rock de París, hecho allá, con Chile en el disco duro y con otras direcciones posibles, listas para cruzar. David Ponce, periodista chileno, creador de musicachilena.cl
« Ojos presos » por Anne Ramade
« Ojos presos » tiene el calibre de las grandes obras de este principio de siglo. Sus canciones combinan numerosas influencias sabiamente equilibradas (pop, cancion anglosajona, musica latina, mediterranea, africana, hip hop) atraves del prisma de una produccion minusiosa, que evoca en muchos aspectos el perfil estetico y la calidad de Real World. El resultado se distingue por un estupefiante trabajo de orfebre, donde prima un generoso universo melodico, samples y audaces combinaciones sonoras.
« Ojos presos » es la obra de un solo artista, pero un artista « plural », que ha sabido vibrar en la frecuencia de multiples y diversas culturas. Sus influencias van del rock progresivo a la musica « world », plasmandose en una obra realmente original, enteramente dedicada al arte de la « cancion ». Aqui el autor convoca a numerosos invitados, que uno tras otro van aportando colores diversos al album. Cantates hip hoperos, musicos solistas (p.e. François Faverais, trompeta y fluguelhorn, Afrojojo y Zozani en rap, Chañaral Ortega en Tiple, etc.) pero tambien pequenos extractos de discursos sampleados. Estos titulos originales son como ventanas abiertas a diferentes sonoridades del mundo.
Sabia alianza de instrumentos acusticos (guitarra, sitar, trompeta, bendir, cavaquinho...), de teclados y de programacion électronica, « Ojos presos » està compuesto de 14 temas. Desde un amor indefectible a las introspecciones mas dolorosas, el autor interroga constantemente sus lazos mas intimos con el mundo. Sus textos revelan de un extremo al otro un universo poetico nutrido de reflexiones produndas y de vivencias.
« Ojos presos » nos invita a un viaje embebido de una gran generosidad creativa : exactamente lo que estamos necesitando !
Anne
Ramade,
Critica
francesa, encargada del festival de Musica Innovadora de Marsella y del sello
de vanguardia Orkestra.